LA FAMILIA VERGONZANTE
No sé si este caso solo se presente en Colombia, pero es que en nuestro país consagrado al Sagrado Corazón, suceden tantas cosas! Debido a las crisis, a la recesión económica, uno ve unos casos que quisiera poder relatar, como es lo sucedido con la familia Calderón. (nombre ficticio).
Los Calderón, son muy apreciados (o lo eran?), de ascendencia distinguida, el “Doctor”, porque debemos recordar que en Colombia, quien vista de traje y corbata ya posee el título de “Doctor”. El Doctor Calderón, ocupaba una importante posición en una empresa multinacional. Era Director de Relaciones Públicas, cargo para el cual estaba perfectamente capacitado, ya que sentía cierta fascinación por el mundo de los clubes, por los cocteles, recepciones, los buenos licores y la mejor comida. Con los gastos de representación podía darse el gustillo de ser asiduo visitante de los mejores restaurantes, en donde siempre dejaba excelentes propinas (claro, con cargo a los gastos de representación).
Sus hijos asistían (ya que no era que estudiaran mucho), a los mejores colegios, bilingües, obviamente, sus vacaciones con alguna frecuencia eran en el exterior, Miami, Aruba, Jamaica, Santo Domingo, etc. Vivían en un conjunto de edificios de los estratos altos, su mujer era cliente asidua de los mejores salones de belleza, y de las boutiques más exclusivas. El Doctor Calderón, poseía dos vehículos: el Mercedes que le daba la empresa, con conductor incluido, y el otro, el familiar, que era un último modelo., que cambiaba cada año, pues la empresa le otorgaba préstamos sin intereses para este efecto.
El Doctor Calderón, era lo que se dice un perfecto “cachaco”, muy bien vestido, elegante, amabilísimo, conversador, bebedor, de alta sociedad. Poco lector, (“Es que no queda tiempo, mijo”).
Todo era una vida perfecta…Hasta que la empresa multinacional, decide cerrar sus oficinas en Colombia debido a los malos vientos que anunciaban recesión económica en el país.
En esta forma le anuncian al Dr. Calderón que su contrato de trabajo ha finalizado, le pagan jugosa liquidación. Pero a partir de ese momento, la vida de la Familia Calderón, comienza a cambiar bruscamente.
El primer cambio notorio: ya no hay Mercedes, ni conductor. Desaparecen los gastos de representación. Ya no tiene tarjetas empresariales, y cualquier almuerzo o cena deben ser sufragadas de su propio bolsillo.
La jugosa liquidación se va diluyendo en forma rápida, mientras los gastos parecieran ir aumentando. El Doctor Calderón busca afanosamente la forma de ubicarse en otra empresa similar, en un cargo similar, y con unos ingresos similares…pero él ya ha pasado de los cua
renta y pico años de edad, lo cual significa una “muerte laboral”. No hay forma de obtener una empleo, por su edad, porque su perfil profesional no es acorde con las necesidades de las empresas, y porque los salarios que se ofrecen no le alcanzarían ni para pagar la cuota de administración del conjunto en donde vive.
Cuando el dinero es escaso, la velocidad con la que llegan las facturas de los servicios públicos aumenta. Es igual, con los otros compromisos financieros, pago de pensiones escolares, cuotas de administración, impuestos, facturas de las tarjetas de crédito, etc.
Ya los mercados de varios carritos y con toda clase de productos importados, van disminuyendo.
Se empiezan a presentar los incumplimientos frente a tanta factura. Son bloqueadas las tarjetas de crédito. Los atrasos en el pago de las pensiones de los hijos, le obligan a pensar en cambio de instituciones educativas. Ya no puede cubrir la cuota del apartamento, por lo cual deben mudarse a un estrato más bajo, a vivir por un tiempo en donde los suegros. Y todo esto sin que sus amigos se enteren. La disculpa: “Me salió una chanfa en otro país.”
Y es así como la imagen de los Calderón va desapareciendo del recuerdo de su círculo de amigos. Ya no frecuentan los clubes, ya no asisten a cócteles, ya no gastan en las boutiques exclusivas, ya no se puede vestir con trajes de marca.
El Doctor Calderón ya no utiliza su auto (que dejó de ser último modelo) para recorrer la ciudad, ahora lo hace en buses de transporte público, o caminando (“porque el caminar es muy bueno para la salud, mijo”). Sigue viviendo con los suegros, quienes le ayudan a pagar la pensión de los hijos, y con el mercado…mientras consigue algún trabajo.
La familia Calderón, ahora forma parte de “Las Familias Vergonzantes”, una nueva clase social, muy numerosa en Colombia.
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- 2008-09-19 @ 19:18:25
ellatinlover
De pura casualidad encontré su blog y me puse a leer su "perfil"... y me dije: Este senior escribe bonito...chévere. Al leer la historia del "Dr." Calderón vi reflejada una realidad, que aunque no la veo con mis ojos haces muchos anios por el hecho de vivir desde hace dos décadas fuera de Colombia, la siento cada vez que llamo a la poca familia que me queda en Bogotá o uno que otro amigo al que la vida no le sonrió...
Siento mucha nostalgia al no poder ir seguido a mi bella Bogotá, pero al leer lo que Usted escribe, siento escalofrío, siento miedo. De qué? De llegar allí con mucho y en poco tiempo pasar a ser un Doctor Calderón más...
Un abrazo desde Nueva Delhi y si tiene un tiempito échese la rodadita por mi blog (espero que mi alias no lo haya asustado...soy uno de esos locos...:-))
Martín